*** Las autoridades hondureñas no actúan a medida que las invasiones terrestres se intensifican.

«Esto no es solo una disputa de propiedad; es una crisis de gobernanza», dijo un portavoz de los propietarios afectados. «Cuando las autoridades se niegan a actuar, la propia base de los derechos de propiedad se derrumba.»
Como afirma una pareja jubilada de expatriados: «Como propietarios, estamos enfrentando pérdidas significativas en nuestros ahorros para la jubilación. No se trata solo de dinero; trata sobre la destrucción de nuestro hogar, nuestros recuerdos y la confianza en las instituciones legales de Honduras. Invertimos de buena fe con títulos legales a nuestro favor, pero nos quedamos desprotegidos.»
La cuestión se complica por las reclamaciones garífunas sobre tierras prometidas a principios del siglo XX, de las cuales solo una parte llegó a entregarse. Aunque estas quejas históricas merecen una resolución justa y transparente, las invasiones ilegales de la propiedad privada son un indicio de un sistema legal que no funciona.

Este enfoque legal demuestra respeto por el debido proceso, confianza en un sistema judicial estable y ofrece un camino legítimo hacia la resolución. Un sistema legal estable no pone en peligro los derechos, libertades y seguridad de los demás.
«No existe ninguna evidencia de que las propiedades actualmente invadidas hayan formado parte alguna vez de tierras concedidas a la comunidad garífuna», añadió el portavoz. «Sin embargo, la negativa del gobierno a actuar legitima efectivamente las acciones ilegales, erosionando aún más la credibilidad de Honduras entre las democracias internacionales.»
Llamada a la acción:
Los propietarios instan al gobierno hondureño a comprometerse con su sistema legal, hacer cumplir el estado de derecho y proteger los derechos de propiedad legal. Las reclamaciones históricas de los garífunas deben abordarse mediante procesos legales y políticos transparentes, no mediante invasiones que perjudiquen a comunidades, inversores y Honduras. MO/hondudiario
